
El caso del ex mandatario peruano Alberto Fujimori no estará en la agenda de la próxima visita que realizará la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, a Japón, ni complica la imagen del país en el exterior, dijo el viernes el portavoz del Gobierno chileno.
Fujimori, que tiene además de la peruana nacionalidad japonesa, cumple arresto domiciliario en Santiago a la espera de que la justicia chilena decida pronto si lo extradita no a Lima, que lo acusa de abuso a los derechos humanos y corrupción.
La presidenta Bachelet tiene programado viajar la noche del viernes hacia Japón para una visita oficial que coincidirá con la entrada en vigencia de un acuerdo de libre comercio entre los dos países, que permitirá eliminar más de un 90 por ciento de los aranceles del intercambio.
"Es un tema que no está en la agenda," dijo a corresponsales extranjeros el ministro portavoz del Gobierno, Ricardo Lagos, al referirse al caso de Fujimori, un tema que las autoridades japonesas han admitido que siguen con interés.
Bachelet prefirió no pronunciarse al respecto en una entrevista con una radioemisora local, para evitar que "alguien creyera que esta presidenta de la república está tratando de influir en una u otra dirección," aunque ratificó su respeto por la decisión que tome la justicia de su país.
Lagos minimizó las advertencias de organismos de derechos humanos sobre una mella en la imagen de Chile ante la comunidad internacional, si no se extradita a Fujimori a Perú para que sea juzgado por los delitos de que se lo acusan.
"Si nosotros creemos en la independencia de los poderes y el poder judicial determina con los antecedentes que tiene que de acuerdo con la ley y al derecho no cupiera la extradición, no veo porque la imagen se va a disminuir," dijo Lagos.
"Lo que hace la imagen de un país no es que tenga que fallar siempre en una misma dirección. Tiene que ser un país en el cual se observe el estado de derecho y las reglas se cumplan," agregó.
HISTORIA RECIENTE AVALA A CHILE
El portavoz resaltó además la historia reciente de Chile de castigar a torturadores y hacer respetar los derechos humanos tras el fin de la dictadura de 17 años del fallecido general Augusto Pinochet, donde murieron o desaparecieron unas 3.000 personas y unas 28.000 fueron torturadas.
"Creo que la historia de los últimos 16 años en términos absolutos nos avala," dijo.
"Lo que ocurre, y me pongo de analista ahora, ya hay un juicio formado, al parecer, de un sector importante de opinión pública internacional respecto al caso Fujimori, de que acá sino hay un resultado unívoco, en una sola dirección, es que aquí no se hizo justicia," añadió.
Actualmente, la Corte Suprema chilena está revisando el fallo de un juez que rechazó hace poco más de un mes extraditar al ex presidente, por considerar que las pruebas en su contra eran insuficientes.
Fujimori, de 69 años, llegó a Santiago en noviembre del 2005 desde Tokio.
El portavoz reiteró que el Gobierno está tomando las medidas necesarias para que "en caso sea necesario, poner a disposición de la justicia a Alberto Fujimori."

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