
El sacerdote católico Luis Jorquera fue procesado este viernes bajo el cargo de encubridor por un tribunal chileno, en el primer caso de un religioso en Chile al que se le abre un juicio por violaciones a los derechos humanos en la dictadura de Augusto Pinochet.El religioso, de 70 años y ex capellán militar del Regimiento Reforzado Motorizado de Calama, en el norte de Chile, fue encausado como encubridor del fusilamiento y exhumación ilegal de 28 personas el 19 octubre de 1973.
La decisión la adoptó la Corte de Apelaciones de Antofagasta, 1.200 km al norte de Santiago, según informó el propio tribunal.
Jorquera fue procesado junto a otras 11 personas, entre ellas el general en retiro Miguel Trincado, quien hasta el año pasado fue jefe de la Guarnición de Santiago y presidió la última Parada Militar.
El resto de los implicados fue encausado por delitos de asociación ilícita y homicidio calificado.
En todos los casos "se ordenó despachar orden de detención para que ingresen en prisión preventiva", según un comunicado del Poder Judicial.
El encausamiento de Jorquera es el primero que afecta a un religioso en Chile por violaciones a los derechos humanos atribuidas al régimen de Pinochet (1990-2000), que dejó como saldo más de 3.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
"Es lamentable por la Iglesia y muy afortunado por la justicia", comentó el abogado Eduardo Contreras, querellante en múltiples causas de derechos humanos.
Jorquera se desempeña actualmente como ayudante de una parroquia. En declaraciones al vespertino 'La Segunda' negó su participación en los hechos. "No tengo nada que ver con tales hechos. En esa época yo estaba allí enviado por el servicio religioso castrense", dijo el religioso.
En el proceso también fue encausado el ex teniente del Ejército, Armando Fernández Larios, que hace más de 30 años vive en Estados Unidos bajo el programa de protección de testigos.
Fernández Larios fue sometido a proceso por los delitos de asociación ilícita y homicidio calificado. Se pedirá su extradición.
Según el fallo judicial, las 28 personas fueron ejecutadas en el marco de la llamada 'Caravana de la Muerte', una misión militar que recorrió Chile efectuando ejecuciones sumarias semanas después de que Pinochet se instalara en el poder, el 11 de septiembre de 1973.
La resolución señaló que el sacerdote Jorquera presenció el ajusticiamiento y colaboró en el enterramiento de los cuerpos y una posterior exhumación ilegal.
"Un médico del Ejército y un capellán trasladaron los cuerpos a un sector apropiado donde fueron enterrados de forma tal que pasaran desapercibidos para evitar la evidencia en la forma como fueron ajusticiados", dijo la sentencia.
Dos años más tarde, según el relato del fallo judicial, los cuerpos fueron desenterrados y trasladados hasta un aeródromo, desde donde salió un avión que los lanzó al mar, en una acción bautizada por el régimen como 'Operación retiro de televisores' y que tuvo como propósito que sus restos nunca fueran encontrados.
El fallecido ex dictador Pinochet fue procesado y estuvo bajo arresto domiciliario por su responsabilidad en los crímenes de la 'Caravana de la Muerte', que en total dejó 75 víctimas.
No obstante, Pinochet nunca fue condenado por este caso, que se cerró después de que la Corte Suprema declarara que el ex dictador no estaba en condiciones mentales de afrontar un proceso judicial.
Pinochet murió el 10 de diciembre pasado sin ser condenado por ningún caso de violaciones a los derechos humanos.